Con ceremonias ancestrales, espacios de encuentro comunitario y una reflexión en torno a la sostenibilidad del Archipiélago, la Universidad de Los Lagos Sede Chiloé conmemoró el We Tripantu, reuniendo a estudiantes, académicas, académicos, funcionarias y funcionarios en una jornada que puso en valor la cosmovisión mapuche williche y el compromiso con el cuidado de la naturaleza.
Un nuevo ciclo para la comunidad universitaria
La Sede Chiloé de la Universidad de Los Lagos conmemoró el We Tripantu con una significativa participación de la comunidad universitaria. Esta ceremonia sagrada reviste especial importancia para los pueblos originarios del hemisferio sur y, particularmente, para el pueblo mapuche y su identidad williche, pues marca un tiempo de renovación de las fuerzas del fill mongen, entendido como el conjunto de todas las formas de vida. Este nuevo ciclo es reconocido como Wiñol Tripantu, «regreso del sol», o We Tripantu, «nuevo año».
La jornada comenzó con una ceremonia dirigida por la lawentuchefe Berta Nahuelhuén, instancia en la que la comunidad universitaria agradeció a la Ñuke Mapu y pidió por este nuevo ciclo de la naturaleza. Posteriormente, el equipo de la Dirección de Pueblos Originarios compartió el significado cultural, espiritual y comunitario del We Tripantu, destacando su importancia como un tiempo de renovación, memoria y fortalecimiento de los vínculos con el territorio y todas las formas de vida.
Uno de los momentos más significativos fue el küme iyael, espacio de encuentro donde, además de los alimentos preparados por la Universidad, estudiantes y funcionarios también llevaron sus propios alimentos para compartir, reforzando el sentido comunitario que caracteriza esta celebración. Asimismo, se hizo entrega de un árbol a cada una de las carreras participantes como un acto simbólico de vida y compromiso con este nuevo ciclo de la naturaleza.
El director de la Dirección de Pueblos Originarios, Salvador Rumián, destacó la alta convocatoria y el impacto que generan estas instancias dentro de la vida universitaria.
«El We Tripantu congregó a una gran cantidad de estudiantes, funcionarios, funcionarias, académicos y académicas. Es una muestra de que poco a poco se van abriendo espacios para una convivencia intercultural más llevada a la práctica. Este hito permite que la cultura mapuche williche y el conocimiento occidental puedan dialogar y convivir en la cotidianidad universitaria, abriendo una puerta para fortalecer esa relación durante todo el año», señaló.
Para Laura Karen Meza, estudiante de Técnico Universitario en Educación Parvularia, participar de esta actividad significó una experiencia enriquecedora tanto en lo personal como en su formación profesional.
«Nos gustó participar de la ceremonia. Trajimos alimentos para compartir con el resto de la gente y recibimos un árbol como carrera. Es importante vivir estas experiencias para que después podamos realizarlas en jardines infantiles y colegios, contribuyendo a que estas tradiciones no se pierdan y relevando la cultura local», expresó.
Reflexionar sobre el agua y el territorio
La conmemoración continuó durante la tarde con la exhibición del largometraje Pompón, el correr del agua en Chilwe, del director Cristofer Caicheo, organizada por la Dirección de Pueblos Originarios.
La actividad reunió a estudiantes y docentes en torno a una conversación sobre la importancia del agua, la actual crisis hídrica y los aportes de la cosmovisión mapuche williche para comprender el cuidado del medioambiente y la sostenibilidad del Archipiélago de Chiloé.
En la bienvenida, Salvador Rumián destacó el valor de proyectar el documental en el contexto del We Tripantu, señalando que la obra permite comprender las particularidades del ciclo del agua en Chiloé y su estrecha relación con el bosque nativo y los pomponales.
«Las actividades desarrolladas durante la tarde pusieron sobre la mesa discusiones que van mucho más allá de una efeméride. Hablan de cómo hacemos sostenible la vida en un territorio cuya existencia depende de la lluvia, del bosque nativo y de los pomponales, que permiten almacenar y administrar el agua de manera natural. Fue una instancia de reflexión sobre el presente y el futuro del archipiélago», concluyó.
Publicado por: Marcelo Águila Sandoval















