Investigación doctoral revela claves para la conservación del cormorán lile en las costas del sur de Chile
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La investigación desarrollada en el marco del Doctorado en Ciencias, mención Conservación y Manejo en Recursos Naturales de la Universidad de Los Lagos, logró identificar características críticas de los sitios reproductivos y patrones de alimentación del cormorán lile (Phalacrocorax gaimardi), especie de ave marina distribuida a lo largo de la costa chilena.

 

Comprender los factores que determinan la reproducción y supervivencia de las especies marinas es fundamental para su conservación. En ese contexto, una investigación desarrollada por la doctoranda Gabriela Piriz, estudiante del Doctorado en Ciencias de la Universidad de Los Lagos (ULagos), permitió avanzar significativamente en el conocimiento ecológico del cormorán lile, una especie característica de las costas del Pacífico sudoriental.

Entre los principales hallazgos del estudio destaca la identificación de características geomorfológicas específicas en los sitios utilizados por esta especie para reproducirse. Según la investigación, los nidos se concentran en sectores costeros con pendientes muy pronunciadas, superiores a los 85 grados, asociados a áreas de baja profundidad marina, generalmente inferiores a 40 metros. Asimismo, estos sitios se localizan preferentemente en formaciones rocosas más frágiles y de menor integridad estructural, condiciones que facilitarían la modificación del sustrato para la construcción de nidos.

El estudio demuestra que los sitios reproductivos del cormorán lile no son seleccionados al azar, sino que responden a condiciones físicas muy particulares del entorno costero, lo que tiene importantes implicancias para su conservación”, explicó Gabriela Piriz.

La investigación también abordó aspectos relacionados con el nicho trófico de la especie, revelando que el cormorán lile presenta un comportamiento alimentario más especializado que el observado en el cormorán imperial. Además, durante la temporada reproductiva, los individuos incrementan aún más dicha especialización.

Este patrón tendría un rol relevante en la coexistencia ecológica entre especies similares de cormoranes, al reducir la competencia por recursos alimenticios. Sin embargo, también plantea desafíos para la conservación, ya que evidencia que no todos los individuos consumen las mismas presas.

Estos resultados indican que la protección de la especie requiere asegurar la disponibilidad de una diversidad de recursos tróficos. La conservación de una sola presa o grupo de presas podría no ser suficiente para garantizar el éxito reproductivo y la supervivencia de las poblaciones”, señaló Piriz.

La investigadora proyecta continuar esta línea de trabajo profundizando en aspectos reproductivos aun escasamente estudiados en Chile, entre ellos la fenología reproductiva, los tiempos de incubación, el éxito reproductivo y los procesos de asincronía reproductiva.

Formación de excelencia en el sur de Chile

Gabriela Piriz es la graduada número 16 del Doctorado en Ciencias de la ULagos. Lo que ella destacó cómo uno de los factores decisivos para ingresar a este programa, fue la combinación entre una sólida formación en ecología y un fuerte análisis en métodos cuantitativos.

Me llamó especialmente la atención que el programa contara con becas internas, algo poco común en las universidades del país. Además, ofrece una formación actualizada en herramientas cuantitativas y análisis estadísticos de alto nivel, junto con apoyo para asistir a congresos científicos y publicar investigaciones”, expresó.

Originaria de Puerto Montt, la investigadora decidió regresar a su ciudad natal tras completar sus estudios de pregrado y magíster en Santiago. Fue entonces cuando conoció el programa doctoral de ULagos, cuya orientación metodológica coincidía plenamente con sus intereses académicos.

Asimismo, destaca el respaldo institucional que reciben los estudiantes durante todo el proceso formativo. “La Universidad brinda apoyo para becas, pasantías, participación en congresos y publicaciones científicas. Esto permite difundir los resultados de investigación, generar redes de colaboración y fortalecer la proyección académica de quienes buscan continuar una carrera científica”, afirmó.

Respecto a la investigación de Gabriela Piriz, el doctor Patricio Díaz, jefe del programa de Doctorado en Ciencias, comentó: “refleja un proceso sólido de formación doctoral, evidenciado en el manejo conceptual, metodológico y la capacidad de discutir sus resultados en un contexto aplicado. Su trabajo no solo aporta al conocimiento científico, sino que también abre nuevas preguntas y líneas de investigación futura, especialmente en torno a la variabilidad individual y su rol en la dinámica ecológica. Es un ejemplo del impacto que puede tener la investigación bien articulada entre ciencia y conservación. Además, representa una motivación extra para las nuevas generaciones de estudiantes de nuestro programa doctoral”.

 

Publicado por: Paulina Cardenas