Prosecusión de Estudios en Educación Parvularia viven jornada de corporalidad
Campus Osorno
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Con el objetivo de vivir una experiencia formativa que fortalezca competencias personales y profesionales fundamentales para su futuro desempeño como educadoras de párvulos, estudiantes de tercer semestre de la carrera de Prosecución de Estudios en Educación Parvularia, participaron de una actividad de «Corporalidad», organizada por la profesora Carolina Saldaña y los profesores, Cristián Zúñiga y Raúl Mecías.

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Carolina Saldaña, académica de la carrera de Prosecución de Estudios en Educación Parvularia, comentó que la actividad “constituye una valiosa instancia para fortalecer, en primer lugar, la vinculación entre carreras que comparten un mismo propósito formativo y que conducen al mismo título profesional. Generar espacios de encuentro entre estudiantes favorece el diálogo, el trabajo colaborativo y la sana convivencia, elementos fundamentales para la construcción de comunidades de aprendizaje”, afirmó.

La profesional agregó que la “experiencia brinda la oportunidad de salir de la dinámica habitual del aula, promoviendo el movimiento, la interacción y la conexión con la propia corporalidad. Reconocer el cuerpo como un medio de expresión, comunicación y bienestar, resulta esencial en la formación de futuras educadoras de párvulos, ya que permite comprender cómo las emociones, las experiencias y las relaciones también se manifiestan corporalmente”, aseveró.

La profesional recordó la relevancia del adulto mediador, quien promueve en niñas y niños el desarrollo de una relación positiva con su cuerpo, el movimiento y la expresión corporal.

“Para desempeñar este rol de manera auténtica y significativa, es fundamental que las futuras profesionales también desarrollen una adecuada conciencia y aceptación de su propia corporalidad, junto con el cuidado de su bienestar físico y emocional”, enfatizó.

La académica sostuvo que actualmente, existe una creciente preocupación por la salud mental de los adultos que trabajan en contextos educativos, aspecto que sin duda es prioritario. No obstante, recalca que esta preocupación debe ir acompañada del reconocimiento de la importancia de la salud física, la valoración del propio cuerpo y la promoción de hábitos de vida saludables.

“Solo desde un bienestar integral será posible transmitir a niñas y niños modelos positivos de autocuidado, aceptación corporal y desarrollo saludable, contribuyendo así a una educación inicial más humana, consciente e integral”, concluyó.

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A su vez, el profesor Cristian Zúñiga, quien participó de la actividad, valoró el encuentro entre ambas carreras. “Estoy convencido profundamente de que el cuerpo también educa. Este espacio fue una invitación a detenernos, sentir, movernos y reconocer que nuestro cuerpo es mediador de los aprendizajes en el aula y de la manera en que construimos vínculos con las niñas y los niños”, aseguró.

Agregó que “la primera herramienta pedagógica de una educadora es ella misma: su cuerpo, su voz, su mirada y la forma de relacionarse con la infancia. Cuando comprendemos eso desde la experiencia, el aprendizaje adquiere un sentido mucho más humano y significativo”, finalizó.

 

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El profesor Raúl Mesías, explicó que “más allá de los aprendizajes disciplinares, que son fundamentales para el proceso de formación, esta experiencia permitió evidenciar el compromiso y la participación de las estudiantes”, precisó.

En este contexto, el profesional agregó que “su disposición para salir de la zona de confort, colaborar con sus compañeras y vivir cada actividad con entusiasmo demuestra que la formación profesional también se construye a partir de experiencias compartidas que fortalecen la identidad, el sentido de pertenencia y la vocación docente”, cerró.

 

 

Publicado por: Marcelo Morales Mena
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