Cierre de Proyecto “Conectadxs Bloqueamos la Violencia digital” abre debate clave entre estudiantes
Campus Osorno
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La iniciativa, ejecutada por la ONG Impulsa y Corporación Humanas con el apoyo de la Universidad de Los Lagos a través de la Dirección Igualdad de Género, capacitó a escolares de enseñanza media y visibilizó la urgencia de crear redes de apoyo institucionales y familiares ante problemáticas como el ciberbullying y el grooming.

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Con una alta convocatoria en el auditorio Enrique Valdés de la Universidad de Los Lagos se llevó a cabo el seminario de cierre del proyecto “Conectadxs: Bloqueamos la violencia digital”. Esta iniciativa, orientada a combatir el acoso virtual hacia mujeres y disidencias, se ejecutó entre marzo y junio tras adjudicarse un fondo de la Corporación Humanas, contando con el despliegue de la ONG Impulsa y el respaldo de la Dirección de Igualdad de Género de la casa de estudios.

El programa se estructuró bajo dos ejes estratégicos fundamentales. El primero consistió en la capacitación de un equipo interdisciplinario de psicólogas, enfermeras y trabajadoras sociales que intervino directamente en cursos de primero y segundo medio de tres emblemáticos establecimientos de la comuna: el Colegio Proyección Siglo XXI, el Colegio Emprender y el Liceo Eleuterio Ramírez. De manera simultánea, la ONG desplegó una campaña educativa en Instagram orientada a identificar y denunciar estas conductas en plataformas virtuales.

Diagnóstico alarmante que se comentó en la jornada de cierre del programa

Durante la jornada, las profesionales a cargo expusieron los resultados del diagnóstico inicial aplicado a las comunidades escolares, revelando cifras y conductas de alta vulnerabilidad, debido a que, de acuerdo con el levantamiento de información, las y los alumnos pasan más de seis horas al día expuestos a las pantallas, manteniendo un porcentaje considerable de interactividad con “amistades reales y también ficticias” en redes sociales y videojuegos.

“El acoso, la intimidación y la difusión de fotografías de carácter sexual son realidades cercanas para ellos y ellas, ya que la mayoría conoce a alguien directamente afectado por estas problemáticas”, detalló Paola Catalán, trabajadora social del proyecto y quien en primera instancia realizó la muestra en el Liceo Eleuterio Ramírez, para luego ser ejecutada en su totalidad en el resto de los establecimientos antes mencionados.

Paola Catalán alertó además sobre la profunda brecha en la comunicación institucional y familiar “Al preguntarles a quién recurrir ante un caso de violencia digital, la gran mayoría desconoce a quién dirigirse u omite los canales escolares. Se centran principalmente en la amistad, dejando a los profesores y familiares fuera y en último lugar a las instituciones de seguridad, como carabineros” indicó agregando que “sumado a esto la gran mayoría de los padres desconoce por completo lo que sus hijos hacen en el teléfono, nos obliga a enfocar el proyecto en la prevención y educación urgente, incluyendo activamente a los apoderados” Ratificó.

Quienes también comentaron acerca de esta problemática en el cierre del programa fueron la psicóloga clínica Lorena Pérez, presidenta de la Corporación Siglo XXI y la matrona Carolina Mendoza quienes comentaron acerca del análisis de las secuelas de la violencia digital.

En el caso de Carolina fue lo testimonial que caló el encuentro, ya que contó acerca de una experiencia de ciberacoso a partir de una simple fotografía familiar, mientras que Lorena Pérez reveló cifras reveladoras acerca de la violencia digital.

“La violencia en el entorno virtual mantiene una profunda brecha de género en el país, afectando de manera desproporcionada a mujeres y disidencias tanto en el ámbito educativo como en el político. A nivel general, la Consulta Ciudadana de ONU Mujeres y la Subsecretaría del Interior reveló que el 47% de las mujeres declaró haber sido víctima de violencia digital, en contraste con el 30% de los hombres.

Esta realidad se intensifica en los espacios académicos: la campaña 2025 de la Universidad de Chile campaña de visibilización de la violencia sexual digital arrojó que el 73% de las estudiantes encuestadas experimentó alguna forma de este abuso. En la misma línea, la Superintendencia de Educación registró que el 74% de las denuncias por ciberacoso en establecimientos (613 de 828 casos) correspondieron a mujeres.

El fenómeno también vulnera el ejercicio democrático. Un estudio conjunto de la Universidad de Santiago y campaña de visibilización de la violencia sexual digital sobre las elecciones 2024 expuso el impacto de la violencia política digital hacia las candidatas: El 69% de las postulantes sufrió hostigamiento enfocado en su cuerpo, experiencias o vida afectiva. El 82% tuvo que moderar sus publicaciones o comentarios por temor a nuevos ataques. El 41% evalúa abandonar definitivamente la participación política, poniendo en riesgo la representatividad de un sector. Ante este escenario, diversas organizaciones sociales advierten sobre la urgencia de articular redes de apoyo y generar un cambio cultural profundo para visibilizar y erradicar esta problemática de los espacios públicos y virtuales” Enfatizó

Evolución del problema y el rol comunitario

En tanto la presidenta de Impulsa ONG, Camila Aburto, valoró la apertura de los talleres al conocimiento público, enfatizando que la articulación con la Oficina de Género de la ULAGOS resultó primordial para generar un espacio de reflexión transversal entre la educación secundaria y superior.

“Quisimos que los talleres impartidos fueran de conocimiento público para que podamos enseñar, aprender y conversar entre todas y todos sobre la violencia digital. Esto no va a parar, al contrario, irá evolucionando”, advirtió Camila Aburto.

Por su parte, el grupo de estudiantes beneficiarios directos valoraron la entrega de herramientas prácticas frente a un escenario que viven a diario en entornos virtuales

“Estuvo bien, porque nos hizo aprender muchas cosas sobre el acoso, dónde buscar ayuda, en qué partes y en qué situaciones. La instancia cobra mucha relevancia ya que a cualquier persona le puede suceder algo similar”, manifestó Fernanda Marío, alumna de 1° medio D del Liceo Eleuterio Ramírez y quien participó de los talleres.

Rutas legales y el desafío pedagógico

El seminario también contó con una ponencia sobre los aspectos normativos actuales y mecanismos de autodefensa virtual. Ante la complejidad técnica y burocrática del sistema judicial, las especialistas recomendaron activar canales preventivos y de contención emocional antes de judicializar los casos.

“La justicia no tiene el tacto suficiente en esta temática”, argumentó Marcela Coronado, abogada de la Defensoría Comunitaria, quien recomendó a las víctimas conversar con personas de confianza y buscar ayuda terapéutica como paso inicial. La jurista precisó que, ante casos con menores de edad involucrados, el protocolo regular debe comenzar con una reunión formal en el colegio. De no haber respuestas eficientes, se debe escalar el reclamo ante el Departamento de Administración de Educación Municipal (DAEM) si es un recinto municipal o directamente ante la Superintendencia de Educación.

En esa misma línea, el profesor jefe del 1° medio D del Liceo Eleuterio Ramírez, Jonathan Vendrell, enfatizó la indefensión en la que se encuentran muchos escolares debido al desconocimiento generalizado sobre las amenazas en red “Muchas veces no cuentan lo que les pasa porque no saben cómo proceder”, comentó, instando a fortalecer el marco legal chileno para respaldar mejor a los colegios.

El encuentro convocó también a futuros docentes de la carrera de Pedagogía en Educación Media en Matemática y Computación de la ULAGOS, quienes asistieron junto a la académica Claudia Saldía en el marco de la asignatura Comunicaciones II.

La docente subrayó la relevancia de que los futuros pedagogos se formen bajo dinámicas de escucha activa y metodologías actualizadas, adquiriendo elementos verbales y gestuales esenciales para abordar de forma temprana fenómenos críticos en el aula como el ciberbullying y el grooming.

En esa misma línea, el estudiante de la carrera, Amaru Velásquez, apreció la pertinencia del proyecto al señalar que “es importante, más que todo, porque a veces uno en redes sociales tiene poco filtro de lo que dice y de lo que externaliza. Es fundamental aprender a manejar los límites; es bueno tenerlos siempre en mente para así evitar dañar la integridad de otra persona”.

Tras estas reflexiones, la jornada de cierre del programa finalizó de manera exitosa con la entrega de un manual informativo de violencia digital y un “violentómetro” diseñado para visibilizar de forma clara los distintos tipos de agresiones virtuales. Posteriormente, las y los asistentes compartieron impresiones sobre los desafíos de la convivencia en red durante un cóctel de camaradería dispuesto en el hall de acceso al auditorio Enrique Valdés.

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Publicado por: Karla Monjarrez Toledo