La actividad “El colibrí me lo contó” se realizó en el Campus Puerto Montt de la Universidad de Los Lagos y reunió a estudiantes de Pedagogía en Artes Visuales y comunidad en general en torno a la reflexión sobre la muerte, el duelo y su abordaje desde la educación.
En el Auditorio Arquitecto Eduardo Vargas, ubicado en calle Serena 77, se desarrolló el Seminario Internacional Itinerante de Pedagogía de la Muerte “El colibrí me lo contó”, iniciativa a cargo de la Dra. Roxana Hormazábal, investigadora responsable del proyecto Fondecyt de Iniciación 11241552 y académica de la Universidad Arturo Prat, que además cuenta con el patrocinio del IESED-Chile.
La jornada, abierta a toda la comunidad y dirigida especialmente a estudiantes de Pedagogía, permitió reflexionar sobre la importancia de incorporar la muerte y el duelo en los espacios educativos, entregando herramientas para que futuros docentes puedan abordar estas experiencias dentro de las comunidades escolares.
La pedagogía de la muerte se entiende como aquella que aborda el estudio de este fenómeno en la educación, así como las prácticas de enseñanza que incorporan sus distintas dimensiones. Desde esta perspectiva, busca comprender qué, cómo y cuándo aprendemos y enseñamos sobre el término de la vida, considerando los saberes y experiencias propias de cada comunidad.
Durante su exposición, la Dra. Hormazábal destacó que la muerte suele ser un tema tabú en los espacios educativos, pese a que forma parte de las experiencias de niños, niñas y adolescentes. En este sentido, planteó la necesidad de contar con herramientas y recursos propios de la pedagogía que permitan acompañar a las comunidades educativas frente a la finitud de la vida y los procesos de duelo.
El seminario se ha desarrollado en Iquique y Santiago previamente con la participación de invitadas internacionales que colaboran en el proyecto. En esta ocasión, el seminario contó con la participación de la Dra. Susana Orozco-Martínez de la U. de Barcelona, como invitada internacional, y el Doctorando Carlos Alberto Fernández-Silva, investigador del Departamento de Salud de la U. de Los Lagos. Ambos plantearon contribuciones relevantes para implementar la pedagogía de la muerte en la formación docente.
Por su parte, la Dra. Orozco-Martínez, especialista en temáticas como relación educativa y formación del profesorado, presentó la metodología de simulación en educación como recurso para abordar problemáticas sensibles como el duelo en los espacios educativos; a partir de casos reales esta metodología ofrece a los futuros docentes aproximarse a situaciones complejas que enfrentarán en su trayectoria profesional de manera sensible, reflexiva y activa.
En tanto el investigador Fernández-Silva, abordó la necesidad de profundizar en un marco epistemológico que brinde a la educación formal posibilidades de conectar la teoría con las experiencias de muerte y duelo que vivimos como seres humanos, enfatizando en la visibilización de los saberes propios en contextos pedagógicos.
El proyecto que dio origen al seminario corresponde a un Fondecyt de Iniciación que aborda la muerte como experiencia pedagógica en la infancia. A través de la metodología de indagación narrativa, el equipo multidisciplinar ha recogido experiencias de comunidades educativas de distintos territorios del país, identificando las formas en que niños y niñas comprenden, representan y hablan sobre la muerte y recopilando la experiencia de educadoras de párvulos al respecto. El propósito final del proyecto es contribuir a la formación inicial docente a través de una propuesta de saberes pedagógicos sobre la muerte y el duelo.
Para la Dra. Catalina Montenegro, directora docente de Pedagogía en Artes Visuales, valoró la instancia como una oportunidad para fortalecer la formación inicial docente, considerando que la muerte y el duelo están presentes en los contextos escolares. “Es un tema que está presente en el contexto escolar”, señaló, destacando la importancia de ampliar las herramientas pedagógicas del estudiantado más allá de su disciplina específica.
La académica ULagos también relevó la importancia de nombrar y conversar sobre estos temas en los espacios educativos, superando la idea de que deben permanecer exclusivamente en el ámbito privado o familiar. A su juicio, incorporarlos en el contexto pedagógico permite transformarlos en una herramienta de aprendizaje y reflexión, con posibilidades de ser abordados transversalmente en la formación docente.













