Columna: Más ciencia regional para la descentralización de Chile
Campus Osorno
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Firman:       Aliro Bórquez, rector Universidad Católica de Temuco

Juan Oyarzo, rector Universidad de Magallanes

Óscar Garrido, rector Universidad de Los Lagos

 

El centralismo que caracteriza al país en los ámbitos político y económico, también se expresa en la investigación científica en Chile. Las brechas territoriales son serias, concentrándose fuertemente la producción en la Región Metropolitana.

Entre 2008 y 2021, el 64% de las publicaciones científicas a nivel nacional se generaron en la capital nacional. Por el contrario, a partir de los datos de 2020, los científicos e investigadores de la macrozona austral generaron 403 artículos académicos, lo que significó el 1,5% del total de publicaciones a nivel país para ese año. Desde 2018 hasta hoy, la Región de Magallanes y Antártica Chilena ha generado 2.161 publicaciones científicas, mientras que la Región de Aysén, 648.

Para impulsar un proceso armónico y equilibrado en lo territorial, social y biocultural, el país exige ciencia de excelencia con urgencia en y desde los territorios que albergan la diversidad biológica y cultural de la nación. Y desde esa diversidad debemos re-pensar las estrategias de desarrollo y bienestar con base en la evidencia científica, en las singularidades regionales, logrando así mayor conexión con las comunidades y alcanzando la más alta legitimidad posible.

El Centro Internacional Cabo de Hornos de la Universidad de Magallanes, responde al desafío de la descentralización asumido por el ecosistema de la ciencia CTCI en Chile. Promueve la innovación, al integrar bajo la perspectiva biocultural la investigación transdisciplinaria para el diseño y la evaluación de (i) políticas socioambientales, (ii) actividades económicas sostenibles, (iii) metodologías educativas vinculadas al patrimonio biocultural, y (iv) planes de manejo para las áreas protegidas marinas y terrestres más australes de América.

La robusta colaboración transdisciplinaria entre universidades regionales como la Universidad de Talca, la Universidad Católica de Temuco, la Universidad de Los Lagos y la Universidad de Magallanes es un esfuerzo para abordar los complejos desafíos que enfrentan los territorios regionales. Esto representa una innovación en la investigación sobre cambio global y el desarrollo de soluciones en ámbitos emergentes de soberanía alimentaria, gastronomía regional, turismo sostenible, educación intercultural y conservación biocultural que requieren asociatividad y alianzas interregionales. La aproximación colaborativa desde los territorios en las macrozonas austral y sur servirá de experiencia para otras macrozonas del país que presentan desafíos comunes.

Lo anterior es vital para la descentralización de nuestros territorios, considerando las ventajas únicas que posee la región austral de Chile para estudiar problemas globales, como el cambio climático y la pérdida de la diversidad biológica y cultural. Por eso, desde las regiones debemos tomar el desafío de impulsar una ciencia de excelencia, colaborativa y en red, donde converjan diversas experiencias de investigación, ciencia aplicada, educación multicultural y transferencia hacia actividades económicas como el turismo y la gastronomía subantárticas.

Chile requiere y merece una ciencia con pertinencia territorial y socioambiental, que conlleve la formación de capacidades humanas avanzadas, la promoción del diálogo de saberes, el desarrollo de líneas de investigación que permitan articular las escalas locales, nacionales y globales para comprender la complejidad de los desafíos de los cambios socioambientales. De hecho, la pandemia nos demuestra que los desafíos país requieren de la mejor información disponible, y si bien la ciencia es una voz entre otras para ofrecer soluciones, su presencia es aún muy tenue en las regiones, muy desigual frente al centro político y administrativo de nuestro país. Es por ello que demanda del apoyo decidido del Estado como parte del proceso de descentralización del conocimiento y de la innovación.

 

Por: Centro Internacional Cabo de Hornos

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Publicado por: Loreto Bustos Novoa