“Cómo destruir una democracia” del autor Daniel Matamala
Compartir

Comentario de: Juan Carlos Gallardo, Profesional de la Dirección general de Vinculación con el Medio

 

A las pocas páginas leídas, me acordé del refrán centroamericano que dice “el pobre cuando va de culo no hay barranco que lo ataje”. Al igual que el pobre, tristemente la democracia en muchos países se desliza por la pendiente, va de barranco en barranco y puede llegar hasta el abismo final en que solo hay sufrimiento.

Hace unos días tomé un servicio de Uber en mi ciudad y tuve una conversación profunda con el conductor venezolano, emigrante obligado como otros miles de sus compatriotas. Hablamos casi siempre de su país durante la media hora que duró el recorrido. de la tristeza e impotencia que le producía tener a su patria aún avasallada por una tiranía. Me dijo, – No sé en qué momento ocurrió, no sé en qué momento nos pudo pasar esto-.

Y, justamente aquello es lo que intenta explicar Daniel Matamala en este libro. ¿Cuáles son las claves que explican cómo los países pueden transitar desde un sistema de gobierno democrático hacia otro autoritario o derechamente dictatorial? ¿Cómo alguien, con ambición y sin escrúpulos puede gradualmente socavar la democracia, hasta llegar a que su figura sea lo más importante?

El escritor, reportero y prestigioso periodista chileno Daniel Matamala identifica los pasos comunes y los patrones que se repiten en las carreras políticas de cinco personajes que han buscado acrecentar sus poderes.

Por estas páginas desfilan los casos de Nicolás Maduro, Nayib Bukele, Donald Trump, Andrés Manuel López Obrador y Javier Milei. Tres de ellos de ultraderecha y dos de ultraizquierda. Para que no se diga que hay sesgos.

Estos líderes contemporáneos han concentrado poder y debilitado las instituciones democráticas siguiendo patrones sorprendentemente similares.

A través de los casos señalados, el autor muestra que las democracias no suelen desaparecer de un día para otro mediante golpes de Estado, sino que pueden ser erosionadas gradualmente por dirigentes elegidos democráticamente: se desacredita a la prensa, se desconfía de los jueces, se presenta a los adversarios como enemigos y se modifican las reglas para favorecer al gobernante. Esa es precisamente una de las tesis centrales del libro. Y es la respuesta para el conductor de Uber.

El libro recuerda por qué la democracia, pese a sus defectos, es preferible a los regímenes autoritarios o autocráticos. En una democracia existen elecciones libres, separación de poderes, libertad de expresión, prensa independiente y mecanismos para controlar los abusos de quienes gobiernan.

El autor y también reconocido conductor de televisión, se hizo presente donde “las papas queman”. Estuvo en los barrios pobres de ciudad de México, en las “villas miseria” de Buenos Aires, en pueblos estadounidenses donde campea la extrema derecha, en la agitación y los peligros de Caracas y de San Salvador para registrar testimonios de gente común, presenciar momentos políticos y sociales claves, recoger impresiones en lugares apartados y anónimos de cada país. Cuando se sentó a escribir, lo hizo desde el conocimiento y experiencia de varios años de análisis y reportajes.

¿Qué lecciones deja el libro? Primero, la democracia debe ofrecer respuestas efectivas a los problemas ciudadanos; cuando fracasa, aumenta la tentación autoritaria. Segundo, la polarización extrema debilita la convivencia democrática y facilita el surgimiento de caudillos que prometen soluciones simples a problemas complejos. Tercero, las instituciones como los tribunales, el Congreso, los organismos autónomos y la prensa libre, deben ser protegidas incluso cuando incomodan a quienes gobiernan.

La estabilidad democrática no está garantizada por sí sola: requiere ciudadanos informados que vean más allá de las consignas de las redes sociales, instituciones sólidas que hagan su trabajo, respeto a las reglas del juego democrático y disposición al diálogo entre quienes piensan distinto.

Cómo Destruir una Democracia es un libro que no debe dejar indiferente a nadie. Cuando Matamala identifica cinco pasos que suelen conducir al poder total, alimenta el debate y con su análisis entrega lecciones, ayuda al conocimiento político y contribuye a que se ejerza una ciudadanía más informada y responsable.

Publicado por: Loreto Bustos Novoa