El académico e investigador del Centro i~mar de la Universidad de Los Lagos, fue reconocido por la Universidad de Stanford y Elsevier en el ranking “World’s Top 2% Scientists” por su trayectoria y productividad científica durante el último año.
Con más de 40 años de trayectoria, el doctor en Ciencias Biológicas mención Ecología y académico e investigador del Centro i~mar de la Universidad de Los Lagos, Dr. Alejandro Buschmann; forma parte del 2% de autores más citados del mundo en el área de Biología Marina e Hidrobiología, particularmente en la subcategoría de pesquerías, posicionándose, junto a otros 3 representantes chilenos, como referente nacional en el área.
Más allá de su aparición en este ranking, elaborado por la Universidad de Stanford y Elsevier con datos de Scopus (una de las bases de datos bibliográficas de resúmenes y citas de literatura científica más grandes del mundo), el Dr. Buschmann analiza la importancia del desarrollo de la investigación de impacto con enfoque territorial y de la transferencia de conocimiento, tanto al mundo de la ciencia como a la comunidad.
Este posicionamiento en la comunidad científica es muy relevante, pero ¿cómo cree usted que se va transfiriendo este conocimiento a la ciudadanía y a nuevos investigadores e investigadoras?
Creo que el mayor error que cometemos los científicos al comunicarnos con la ciudadanía es recurrir a la jerga disciplinaria, lo que impide transmitir adecuadamente los conceptos y la importancia de lo que se está logrando. Debemos hacer un esfuerzo por expresarnos con un vocabulario más directo para todo el mundo; es algo que requiere trabajo y aprendizaje, pero también es un cambio que, desde el mundo de la academia, estamos comprendiendo como necesario.
Entendemos que hay disciplinas científicas más abstractas y que el lenguaje utilizado requiere más tiempo de adaptación, pero lo importante es que el conocimiento que se está generando debe ser comprendido por la sociedad. Creo que la primera lección que tenemos que aprender es que el mundo de la ciencia no puede permanecer encerrado, y esto es clave para que seamos considerados como un eje relevante para el desarrollo de nuestras sociedades y para la repercusión del trabajo científico en el futuro.
¿Considera que estamos en buen camino en cuanto a la divulgación de la ciencia? No solo a nivel universitario, sino que como país.
Yo creo que cada vez hay más interés, se ve, por ejemplo, en la televisión, hay una serie de programas que hace 10 años no existían y que han ido aumentando, incluso abarcando horarios estelares. Considero que hay un interés cada vez más real y una comprensión sobre el significado de la ciencia para la sociedad, especialmente en un país donde los sismos, tsunamis, erupciones volcánicas y diversos eventos naturales deben ser comprendidos con base en el conocimiento científico y que eso además se traduzca en decisiones correctamente tomadas, adquisición de equipamiento adecuado e inversión a nivel país.
Respecto a lo último que menciona, ¿cómo evalúa la inversión nacional en ciencia y la incorporación de los resultados de investigaciones en políticas públicas?
A ver, es claro que la inversión en ciencia en Chile es baja, y en esta región es más baja que el promedio nacional, así que estamos en un territorio que está al debe y que necesita incorporar más ciencia, especialmente en actividades que tienen que ver con la agricultura, acuicultura y la pesca, que es el manejo de recursos vivos que dependen del medio ambiente y por lo tanto inciden en las catástrofes naturales que nos azotan pero también en la productividad y la economía local para dejar de responder reactivamente a lo que impone la naturaleza.
Esto significa inversión, infraestructura y formación de capital humano, y la única manera que tenemos de avanzar en lo que nos interesa en la región es hacerlo aquí; hay puntos críticos que tenemos que resolver. Hoy estamos discutiendo en Chile una inversión del 0,3%, lo cual no nos permitirá salir del subdesarrollo.
Dr. Buchmann, cuando las personas habitan ciudades, como Osorno, en las que el mar no está a la vista, es difícil pensar en cómo afecta este ecosistema a la vida cotidiana ¿qué debemos comprender sobre el océano en estos territorios?
Yo soy osornino de nacimiento y hoy vivo en Puerto Montt, claro, el mar está más cerca en el día a día pero lo que tenemos que comprender es que el mundo y la Tierra es una sola, no está compartimentalizada y todas las acciones que hacemos en la tierra llegan al ciclo hídrico, y viceversa, no son mundos que podamos separar y uno de los ejemplos más claros es la gripe aviar, pájaros migratorios que transitan por los océanos Pacífico y Atlántico, que transportan enfermedades y que pueden afectar nuestros sistemas productivos.
El mar es donde la vida nació en este planeta y mantiene el mundo tal como lo conocemos hoy; de ahí proviene gran parte del oxígeno que respiramos y participa activamente en la regulación del clima. Podemos sentirnos lejos del mar en una ciudad prioritariamente agrícola, pero claramente los cambios que están ocurriendo en nuestros océanos nos está repercutiendo. Como humanidad, estamos afectando los ecosistemas marinos de diversas formas; una de las más perversas es la sobrepesca, pero también hemos aumentado la temperatura y cambiado el pH del agua, y esto nos va a rebotar. Ello ya está ocurriendo, y porque los ecosistemas están interconectados no debemos y no podemos olvidar que los efectos en el mar afectan a todos los ecosistemas terrestres.
Para terminar, y respecto a lo que convocó esta entrevista ¿cuál es la valoración que entrega a la aparición en este ranking que destaca su carrera y publicaciones durante el último año como parte del 2% de los científicos más citados en el mundo?
Lo que más satisfecho me deja, es que en estos en 40 años aquí en esta universidad pequeña, y la decisión que tomé en algún momento de volver al sur del país, pese a todas las restricciones, han valido la pena. He visto el crecimiento de la Universidad de Los Lagos, y creo que sí se puede hacer buena ciencia de impacto mundial desde una institución regional de Chile.
Creo que esto debería servir de ejemplo para muchos investigadores jóvenes que están llegando a nuestra universidad y están tratando de hacer su carrera. Y el mensaje para todo ello es que sí se puede. Mucho de lo que es hacer ciencia no tiene que ver con la genialidad, sino es más bien la constancia y la decisión de trabajar en obtener las metas que uno anda buscando.
Publicado por: Javiera Leveque










