por Dr. Pedro Vidal-Szabó, Jefe de Magíster en Educación Matemática
Las bases del Concurso Fondecyt de Postdoctorado 2027 permiten destinar hasta el 70% de las adjudicaciones a áreas prioritarias. El problema no es priorizar, sino hacerlo de un modo que jerarquiza el conocimiento y relega campos que hacen posibles esas prioridades.
El capital humano y el futuro del trabajo no comienzan en la empresa, sino que se construyen desde la escuela. La inteligencia artificial, la ciencia de datos y la innovación requieren razonamiento matemático y estadístico, modelación, interpretación de evidencia y comprensión de la incertidumbre. Es contradictorio impulsar esos desarrollos sin reconocer el campo que investiga cómo tales capacidades se enseñan y democratizan.
La Educación Matemática y Estadística es una infraestructura científica y formativa. No reconocerla entre las prioridades afecta especialmente a las universidades regionales y a la macrozona sur-austral, cuyos postgrados forman docentes e investigadores, producen conocimiento situado y permiten que los territorios participen —y no solo observen— del desarrollo científico nacional.
ANID y el Ministerio de Ciencia debieran corregir esta señal. Incorporar la Educación Matemática y Estadística como área transversal, aplicar criterios de equidad territorial y financiar las prioridades con recursos adicionales, sin reducir el fondo abierto. Una política integradora articula capacidades para un desarrollo democrático y territorialmente justo.
Publicado por: Natalia Araya Raccoursier










