El doctor Wilson Wasielesky, académico del Instituto de Oceanografía de la Universidad Federal de Río Grande, Brasil, presentó en la Universidad de Los Lagos los avances y beneficios de esta innovadora tecnología para la acuicultura sostenible
En el auditorio del Centro de Investigación i~mar se realizó la charla «Cultivo de camarón en sistemas de Biofloc. Historia, desarrollo y estado actual», a cargo del doctor Wilson Wasielesky. Durante su presentación, el investigador compartió la experiencia brasileña en la implementación de sistemas Biofloc para el cultivo de camarón, una tecnología que ha transformado la acuicultura intensiva al permitir una producción más eficiente, sustentable y con altos estándares de bioseguridad.
La actividad reunió a investigadores, académicos y estudiantes de posgrado interesados en conocer los avances científicos y tecnológicos que están impulsando nuevas alternativas para el desarrollo de la acuicultura en América Latina. La presentación permitió además intercambiar experiencias sobre los desafíos y oportunidades que ofrece la tecnología Biofloc para fortalecer la producción de camarón bajo criterios de innovación y sostenibilidad.
SISTEMA BIOFLOC
El doctor Wasielesky explicó que el sistema Biofloc se basa en el aprovechamiento de microorganismos beneficiosos que convierten los desechos tóxicos generados en el cultivo, como el amonio y otros compuestos nitrogenados, en agregados microbianos ricos en proteínas. Este proceso mejora la calidad del agua y, al mismo tiempo, proporciona una fuente adicional de alimento para los camarones.
Entre las principales ventajas de esta tecnología destacó la posibilidad de mantener altas densidades de cultivo, alcanzando hasta 500 camarones por metro cuadrado, sin necesidad de realizar recambios de agua. Esto contribuye a optimizar el uso del recurso hídrico, reducir el impacto ambiental y fortalecer la bioseguridad de los sistemas de producción.
Asimismo, el doctor Wasielesky explicó que la base del sistema radica en el desarrollo de una comunidad de bacterias, microalgas y otros microorganismos que forman pequeñas partículas conocidas como «flóculos». Las bacterias heterótrofas consumen el nitrógeno y el amonio provenientes de las excretas y del alimento no ingerido, transformándolos en proteína microbiana que posteriormente es aprovechada por los camarones mediante un proceso de alimentación continua.
Este reciclaje de nutrientes no solo mejora la conversión alimenticia, sino que también disminuye la dependencia del alimento balanceado comercial, reduciendo los costos de producción y favoreciendo una acuicultura más eficiente y sostenible.















