Profesor ULagos es invitado a participar en libro del destacado sociólogo José Joaquín Brunner
Campus Osorno
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“Es, sobre todo, un honor poder compartir un libro con colegas, mujeres y hombres, muy relevantes en el ámbito del debate contemporáneo en Chile…debo decir que fui unos de los pocos representantes de regiones lo que, pienso, también quiere decir algo, para bien y para mal”, afirmó Javier Agüero Águila, Doctor en Filosofía, profesor e investigador del Centro de Formación Integral de la Universidad de Los Lagos.

El intelectual, se refiere a su participación como uno de los autores del libro “Universidad entre invención y herencia: el trabajo de las ciencias sociales y humanidades”, cuyo editor principal es el destacado académico y sociólogo, José Joaquín Brunner, quien precisamente, invitó al profesor de la ULagos a escribir uno de los capítulos del libro.

Respecto a su rol de autor y de su participación, el profesor Javier Agüero conversó en la siguiente entrevista.

1.-¿Qué significa para su trayectoria profesional el participar como uno de los autores en el libro de José Joaquín Brunner?

En realidad, el libro cuenta con la participación de casi 30 autores considerados por el reconocido sociólogo y académico José Joaquín Brunner. Ahora, siempre en la selección hay una filtro, cuestiones que quien dirige el proyecto pondera antes de definir a las y los que participarán. En este sentido, reconozco que me sorprendió el que haya tomado contacto conmigo. Nunca hemos tenido relación salvo por alguna gente en común. Además, mis opiniones en el ámbito político e intelectual han sido más bien contrarias y críticas a las del profesor Brunner. Sin embargo, él tuvo la amplitud para invitar a miradas diferentes provenientes de diversos ámbitos disciplinares y esto, por cierto, es muy valorable de su parte.

Es, sobre todo, un honor poder compartir un libro con colegas, mujeres y hombres, muy relevantes en el ámbito del debate contemporáneo en Chile. Por último, debo decir que fui unos de los pocos representantes de regiones lo que, pienso, también quiere decir algo, para bien y para mal.

2.- ¿Cuál es la esencia del libro?

El libro trata de la Universidad, así, en mayúscula y con nombre propio. Desde sus orígenes en Europa y la forma en que se ha ido constituyendo no solo como un espacio de formación de conocimiento, sino que igualmente en una institución política que, a lo largo de la historia, se ha visto intervenida y capturada por aparatos ideológicos –tal como lo vemos hoy en países como Estados Unidos, Argentina o Hungría–. Se trata, en definitiva, de pensar la Universidad como un espacio contradictorio, paradojal si quieres, pero invaluable cuando se trata de agenciarse críticamente en relación a quienes pretenden monitorear lo que ocurre dentro de la Universidad propiamente tal.

Aquí aparecen las Ciencias Sociales y las Humanidades, cada vez más en retroceso, cada vez con menos fondos para la investigación (siempre son las más castigadas en la adjudicación de proyectos Fondecyt, por ejemplo, de iniciación o regulares, sobre todo filosofía y literatura). De cara a un sistema neoliberal que exige al ser humano desarrollarse en base a estándares e indicadores, pues la Universidad chilena ha sido el reflejo de esta insistencia del modelo. Es por eso que se habla hoy, en muchos rincones del planeta, no solo en Chile, de la Universidad capitalista.

El libro que edita el Rector de la Universidad de los Lagos, Óscar Garrido “Perspectivas y desafíos de las Universidades públicas en Chile: marco institucional y resiliencia de las Universidades estatales” publicado el año pasado, conversa igualmente con estas temáticas desde la perspectiva de lo “público” a la luz del irrefrenable y aceleradísimo avance de lo privado, y cómo este fenómeno puede perjudicar a lo estatal en su dimensión más amplia, particularmente, a las Universidades.

3.- ¿Cuál es el mensaje de su capítulo?

Mi texto hace un repaso, muy general, de la historia de la Universidad destacando el rol de las humanidades, en especial el de la filosofía. Considero que estas son fundamentales para entender la evolución de la “idea” misma de Universidad. En este sentido, se piensa que la obra del filósofo argelino Jacques Derrida destaca, al menos en el siglo XX, como uno de los trabajos más sistemáticos para analizar la Universidad, en este caso, desde la estrategia de la deconstrucción.

Esta lectura permite ver a la institución como un espacio en el que la posibilidad de “decirlo todo” conduce a lo incondicional, a la apertura total. Eso desafía sus límites políticos y sus rituales internos. Así, la Universidad es tanto una institución como una práctica que desestructura sus propios cimientos. El capítulo enfrenta, también, el problema de la censura, entendida no solo como prohibición externa, sino también como riesgo de censura del pensamiento desde dentro. En esta línea es que Derrida plantea una “Universidad sin condición” como refugio contra las fuerzas dogmáticas, especialmente en contextos de las amenazas autoritarias actuales. Entonces la democracia, entendida como un proyecto en construcción constante, requiere que el pensamiento mantenga su capacidad crítica. En este marco, las Ciencias Sociales y las Humanidades se reivindican como un espacio insustituible de disenso, libertad y protección de la Universidad frente a posibles intervenciones y afanes coercitivos a la práctica académica, por ejemplo.

4.- Finalmente ¿Cuál es la reflexión de la experiencia?

Hay que defender la Universidad pública, sobre todo la pública; porque defenderla es “defender a la sociedad”, como titula Michel Foucault a uno de sus seminarios. La Universidad puede devenir en el último reducto crítico de cara a los intentos de apropiación de cualquier poder totalizante y totalitario. Pero, y con la misma fuerza, creo que hay que defender a la Universidad de sí misma.

 

Publicado por: Marcelo Morales Mena