Investigadora asegura que mineros cuestionan la no integración de la mujer en la industria
Sede Santiago
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  • La investigadora del CEDER y Directora Académica de la Sede Santiago de la ULagos, Dra. Daniella Gac, afirmó que a pesar que los trabajadores mineros están abiertos a integrar a la mujer a las faenas “la industria extractivista tiene una distancia compleja de poder transformar la mirada de la masculinidad a corto plazo”.

 

En el marco del “Primer encuentro latinoamericano de movilidades y territorios”, organizado por el Núcleo Milenio Movilidades y Territorios (MOVYT), la investigadora del CEDER y Directora Académica de la Sede Santiago de la ULagos, Dra. Daniella Gac, expuso en la charla “Masculinidades en movimiento”, en el eje temático “Género y movilidades”.

La Dra. Gac presentó la ponencia “Vidas en movimiento: trayectos y masculinidades del trabajo minero”, que es un adelanto de un trabajo en desarrollo que realiza en conjunto con investigadores del MOVYT.

El tema emerge del trabajo que desarrollan en relación a la movilidad y el extractivismo en Chile, principalmente desde la perspectiva del trabajo minero

La académica precisó que el estudio propone discutir “la conmutación de larga distancia que está asociada principalmente al lugar de la minería, entendida como movimientos que implican que los trabajadores tengan que vivir en un lugar, que tengan una residencia y movilizarse cotidianamente e instalarse en algunas ocasiones en campamentos mineros o en ciudades mineras para poder hacer sus funciones laborales y luego retornar a sus hogares”.

En ese contexto, puntualizó que es interesante conocer los sistemas de turnos y el lugar de lo masculino que es “lo legitimado”.

Cuando se hacen preguntas a las mujeres con respecto a su lugar dentro de la minería, ellas muchas veces se sienten cuestionadas en relación a la decisión que toman, que en general es una decisión económica dado que este sistema de turnos y el integrarse a una industria multimillonaria, implica obtener grandes salarios a diferencia de si se integraran a otro ámbito productivo”, sostuvo.

A su vez, afirmó que “también implica situaciones de culpa, en general de deserción de su tarea; lo que se ha detectado es que hay una gran intermitencia y uno de los principales factores que tienen que ver con esta situación es lo que se llama ‘el muro de la maternidad’, en relación a la conciliación del trabajo y la familia y cómo la maternidad, al ser un espacio tan masculinizado dentro de lo tradicional del concepto, no permite que las mujeres logren integrarse dentro de su proceso, por ejemplo, de embarazo, y son inmediatamente sacadas de la faena y dejadas de lado del espacio laboral en el cual ellas permanentemente se desarrollan”.

Por último, la Dra. Gac recalcó que “existen dificultades muy grandes de poder cambiar e integrar una mirada diferente de nuevas masculinidades; de todas formas las familias y las personas, tanto hombres como mujeres que trabajan al interior de esta industria, comienzan a cuestionarse qué lugar deben tener o cómo integrarse de manera diferente, sin embargo, si lo miramos desde una superestructura, la industria extractivista tiene una distancia compleja de poder transformar la mirada de la masculinidad a corto plazo”.

Participaron en la actividad Marissa Rodríguez de la Universidad Autónoma de Puebla; Edison Porras, del proyecto Masculinidades en movimiento en Alianza con ONU Mujeres, Ecuador; Paola Castañeda de la Universidad de Los Andes, Colombia, y Daniela Rubio de la U. de Chile.

La charla “Masculinidades en movimiento” se puede revisar aquí.

Publicado por: Andrés Zanetti