Son tres series distintas, pero ¿qué tienen en común?
«Las tres series nacen a partir de la experiencia autobiográfica del autor. Buscan expresar o resolver emociones y sentimientos que son propios de quien las crea, además de ciertas necesidades personales, pero cada una lo hace a través de formas diferentes».
Partamos por Las Huellas de Venus. ¿Qué historia hay detrás de esta obra?
«Las Huellas de Venus es una serie de carácter autobiográfico que tiene que ver con el deseo de un ser amado y con cómo la memoria o los registros que tiene nuestro cerebro van desapareciendo paulatinamente. Me interesaba trabajar precisamente con esa relación entre el deseo, los recuerdos y la forma en que nuestra propia memoria va modificando o perdiendo esas experiencias».

En el caso de Pánico, hay una relación mucho más directa con las emociones. ¿Qué buscabas expresar?
«Pánico tiene relación con las crisis de ansiedad que sufren las personas con dificultades de salud mental. Pensé que, si una persona no es capaz de expresar con palabras lo que está viviendo, la fotografía podía ser un buen medio para representar esas sensaciones. Busqué expresar a través de las imágenes aquellas sensaciones que generan miedo, angustia y finalmente dolor en la persona que las padece».

Y llegamos a Naturaleza Alterada, que visualmente tiene una atmósfera muy diferente. ¿Cómo nace esta serie?
«Naturaleza Alterada nace a partir de la idea de construir una nueva realidad alejada de la sociedad y de la ciudad. Es una obra en la que transformo la naturaleza para convertirla en un espacio mágico, un lugar de sanación, donde pueda sentirme seguro, protegerme y ocultarme de los problemas o del daño que la sociedad nos puede causar. La fotografía impresa, como soporte, se transforma en una ventana que te permite llegar a este nuevo espacio y quizás también te permite desear atravesar esa fotografía y entrar a ese lugar».
¿Qué te gustaría que descubrieran los estudiantes al recorrer la exposición?
«Primero, que descubran que la fotografía no tiene que ser solamente un medio documental para registrar la realidad. También permite crear a partir de la realidad, transformarla y utilizarla como un recurso válido para expresar lo que uno siente o desea. Estamos acostumbrados tal vez a lo que yo llamo la fotografía hegemónica, que es el registro de la realidad, pero creo que es bueno que tengan la posibilidad de ver que la fotografía no solamente sirve para aquello, sino que también es un medio para expresar lo que uno siente o lo que desea».
¿Qué esperas que ocurra cuando las personas se enfrenten a estas tres obras?
«Espero que puedan encontrar sus propias interpretaciones y que las fotografías les permitan relacionarse con distintas emociones. Finalmente, creo que una obra también se completa con la mirada de quien la observa y con aquello que cada persona pueda descubrir en ella».

La exposición de Jason Franco estará disponible hasta el 2 de octubre en el segundo piso de la Sede Chiloé de la Universidad de Los Lagos, invitando a estudiantes, funcionarios y comunidad universitaria a recorrer estas tres propuestas y acercarse a la fotografía desde una perspectiva que va más allá del registro de la realidad.