Más de 80 estudiantes de segundo año, de primer semestre de la carrera de Enfermería de la Universidad de Los Lagos, vivieron la esperada ceremonia de Investidura 2026 de la carrera.
La ceremonia marca el inicio de la vocación de servicio de los estudiantes que acuden acuden a atender pacientes, por primera vez, a los diferentes establecimientos de salud del territorio.
Historia
Entre octubre de 1853 y febrero de 1856 se desarrolló la guerra de Crimea, conflicto bélico entre el Imperio ruso –en aquel momento en manos de la dinastía Románov– y la alianza del Reino Unido, Francia, el Imperio otomano y el Reino de Piamonte y Cerdeña.
El 21 de octubre de 1854, Florence Nightingale y un equipo de treinta y ocho enfermeras voluntarias –muchas de ellas inexpertas, y entrenadas personalmente por Florence– partieron hacia el frente.
Encontraron soldados heridos recibían tratamientos inadecuados por parte de un equipo médico superado por la situación.
Al finalizar la guerra, Florence Nightingale –recibida como una auténtica heroína en su país– comenzó a ser conocida como la dama de la lámpara –the Lady of the Lamp.
Alejandra Martínez, coordinadora Docente de Gestión Disciplinar de la carrera de enfermería.
“Esta ceremonia está llena de simbolismo, ya que le entregamos la luz, que simboliza que ellos y ellas serán la luz para las personas que van a cuidar y atender”, afirmó.
La académica agregó que “haciendo un paralelo a lo que hacía Florence Nightingale en la guerra de Crimea, en la que salía a ver a los heridos a los campos con una lámpara. Este es el simbolismo que le otorgamos a la ceremonia”, sostuvo.
Metodología
Como metodología de la práctica, las y los estudiantes acuden permanentemente con una enfermera que los supervisa en todo momento cuando ellos proceden a atender a un paciente.
En primer año de la carrera tienen ramos teóricos y en la nueva etapa de trabajo en terreno, se reafirma la vocación de servicio, precisamente, para poder estar en contacto con los pacientes.
“Esto es muy significativo y muchos de los que ingresan con gran voluntad de servicio a la sociedad pueden concretar en esta etapa sus aspiraciones”, finalizó Alejandra Martínez.
Miguel Tapia es de San Juan de la Costa. Cursa segundo año de enfermería.
“Para mí es algo simbólico, ya que nos entregan representación de lo que es la enfermería. Es sinónimo de espiritualidad para mí. Esto nos da más confianza y el reforzamiento de nuestra profesión para el próximo paso que es ir a terreno y conocer más de nuestra profesión”, indicó.
Karla Kramm, es de Osorno, para ella la investidura es “sentir que vas avanzando en tu formación académica. Es un paso más para convertirme en enfermera. Esto se siente muy gratificante. Es emocionante ver la dedicación que le dan a este espacio y a cada uno de nosotros”, aseguró.
Publicado por: Marcelo Morales Mena






























