La carrera de Psicología de la Sede Chiloé de la Universidad de Los Lagos continúa consolidando su compromiso con la vinculación territorial y la cooperación internacional, tras participar en el proyecto “Diálogos translocales desde el territorio: el papel de las universidades en los aprendizajes transdisciplinares para una transición justa”, iniciativa financiada por el programa ADSIDEO del Centro de Cooperación al Desarrollo de la Universitat Politècnica de València (UPV), en España.
La participación de ULagos Chiloé permitió visibilizar, en un escenario internacional, las experiencias de trabajo comunitario y reconstrucción social desarrolladas junto a organizaciones y comunidades del archipiélago, fortaleciendo además redes de colaboración entre Chile y España en torno al desarrollo territorial, la participación ciudadana y las respuestas colectivas frente a crisis socioambientales.
En representación de la Universidad de Los Lagos participaron la académica de Psicología de la Sede Chiloé, Paloma Gajardo Bustamante, y la dirigenta social Carmen Antiñanco, quienes entre el 25 y el 29 de mayo desarrollaron una intensa agenda de actividades académicas y comunitarias en Valencia, centradas en el intercambio de experiencias sobre aprendizaje transdisciplinar, trabajo territorial y reconstrucción comunitaria.
Uno de los principales hitos de la visita fue la presentación, ante estudiantes y académicos del Máster en Cooperación al Desarrollo de la UPV, del trabajo que la carrera de Psicología de ULagos Chiloé impulsa desde 2023 junto a la comunidad Camilo Henríquez, el Barrio Tejiendo Sueños de Castro y el programa Quiero Mi Barrio.
La iniciativa ha promovido espacios de diálogo, encuentro y creación colectiva mediante la elaboración de arpilleras, herramienta que ha contribuido a fortalecer la participación comunitaria y a reconstruir el tejido social tras el incendio que afectó al sector en 2021.
Para la dirigenta social Carmen Antiñanco, la posibilidad de compartir esta experiencia en Europa tuvo un profundo significado comunitario y humano.
«Nunca pasó por mi mente que este hermoso proyecto, que nos permitió construir comunidad y fortalecer nuestros lazos, llegaría tan lejos. Tener la oportunidad de compartir nuestro trabajo y nuestra historia con mujeres de otra realidad, en otro lugar del mundo, ha sido profundamente significativo. Nos ha permitido descubrir que, aunque vivimos en contextos distintos, tanto ellas como nosotras enfrentamos nuestras propias luchas sociales», señaló.
Aprendizajes compartidos desde los territorios
La delegación de ULagos Chiloé también visitó el barrio Orriols, en Valencia, donde el Máster en Cooperación al Desarrollo mantiene un trabajo territorial permanente junto a organizaciones comunitarias y la ONG Valencia Acoge, institución que desarrolla iniciativas de integración y acompañamiento a mujeres migrantes a través del arte textil.
El intercambio permitió reconocer el valor de las prácticas artísticas y comunitarias como herramientas para generar espacios de encuentro, memoria y fortalecimiento social en contextos diversos.
Asimismo, las representantes participaron en la Semana Intercultural de Orriols, instancia donde presentaron una de las arpilleras elaboradas colectivamente por vecinas y vecinos de Castro como símbolo de memoria, resiliencia y reconstrucción comunitaria.
La agenda contempló además una visita al municipio de Catarroja, una de las localidades afectadas por la DANA de 2024, donde conocieron el proyecto Salvem les Fotos, iniciativa destinada a rescatar fotografías y álbumes familiares dañados por la emergencia y preservar así la memoria y el patrimonio emocional de las comunidades afectadas.
En este contexto, la experiencia del incendio de la población Camilo Henríquez y el trabajo desarrollado desde Chiloé permitieron establecer puentes entre distintas realidades territoriales marcadas por desastres socioambientales y procesos de reconstrucción.
Una universidad comprometida con los territorios
La académica de Psicología de ULagos Chiloé, Paloma Gajardo Bustamante, destacó que esta experiencia internacional reafirma el rol que las universidades regionales deben desempeñar junto a las comunidades.
«Este viaje reafirma la importancia de la vinculación entre academia y territorio, entendiendo que la generación de conocimiento cobra mayor sentido cuando se construye junto a las comunidades y en base a sus necesidades. El diálogo de saberes enriquece nuestro trabajo académico y fortalece el compromiso de la universidad con el desarrollo de los barrios y sus procesos de transformación social», afirmó.
Por último, en la misma línea, el investigador del proyecto, Pablo Aránguiz, señaló que “las crisis socioecológicas actuales exigen nuevas formas de colaboración entre universidades y comunidades, capaces de integrar conocimientos académicos y saberes territoriales para avanzar hacia transiciones más justas y sostenibles”.
Publicado por: Marcelo Águila Sandoval














