Gestión Hídrica y Sostenibilidad: Un diálogo necesario entre la ciencia y la acuicultura
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Norka Fuentes Dra. Recursos Naturales, limnóloga, docente e investigadora del Departamento de Acuicultura y Recursos Agroalimentarios de la Universidad de Los Lagos.

 

La gestión del recurso hídrico en la acuicultura del sur de Chile enfrenta actualmente grandes desafíos, donde la eficiencia en el uso del agua y la sostenibilidad de la producción acuícola resultan ser los más relevantes. En escenarios del cambio climático, modelos de circulación atmosférica pronostican para el centro sur de Chile una tendencia a la disminución de las precipitaciones para las próximas décadas, estimándose una reducción entre un 12% y 13% hacia mediados de siglo, lo que impactará negativamente la disponibilidad de recursos hídricos.

Estos cambios inciden directamente en la calidad y cantidad del agua disponible, afectando parámetros críticos para la producción acuícola, tales como la concentración de oxígeno disuelto, carga de nutrientes y estabilidad de los ecosistemas hídricos. En sistemas de cultivo intensivo, estas variaciones pueden traducirse en un mayor estrés fisiológico en los organismos, aumentando la susceptibilidad a enfermedades y reducción de la eficiencia productiva.

Desde esta perspectiva, el resguardo del recurso hídrico en condiciones fisicoquímicas adecuadas no solo permite la continuidad de la producción acuícola, sino que también contribuye a prevenir brotes sanitarios, generalmente asociados a condiciones ambientales deterioradas. La provisión de agua constituye uno de los servicios ecosistémicos más críticos que benefician tanto a la sociedad como a los sectores productivos.

En las últimas décadas, la acuicultura ha experimentado avances significativos en tecnologías orientadas a optimizar el uso del agua y reducir su huella ambiental. Entre las innovaciones más destacadas se encuentran los sistemas de recirculación acuícola (RAS). Estos sistemas permiten reutilizar hasta el 99% del agua mediante procesos de filtración mecánica, biológica y química en entornos controlados. Al reducir significativamente el volumen de agua necesaria para el cultivo de peces y evitar la contaminación del recurso hídrico, los sistemas RAS ofrecen una alternativa sostenible en comparación a los métodos tradicionales de cultivo intensivo en ríos, lagos y mares.

Acompañando estos avances en infraestructura sostenible, el desarrollo de sensores en tiempo real y plataformas de monitoreo digital, permiten una gestión más precisa de variables críticas como la temperatura, oxígeno, pH y turbidez, transformándose en sistemas de alerta temprana, facilitando la toma de decisiones, optimizando las condiciones de cultivo y cuidando la salud ambiental del ecosistema hídrico.

Por otro lado, la Acuicultura Integrada Multitrófica (IMTA) emerge como otra solución para mantener una producción acuícola sostenible. En lugar de enfocarse en una sola especie, los sistemas IMTA integran diferentes niveles tróficos, como peces, moluscos y algas en un solo espacio. Cada especie desempeña un papel en el reciclaje de nutrientes, donde los desechos de unos se convierten en nutrientes para otros, lo que reduce significativamente la carga orgánica en el agua, la huella de la acuicultura y aumenta la productividad al transformar los residuos en recursos valiosos, promoviendo un equilibrio ambiental.

La colaboración entre la industria y la academia es la base para avanzar hacia una gestión hídrica más sostenible en la acuicultura. Esta sinergia permite integrar conocimiento científico actualizado con la experiencia práctica del sector productivo, facilitado el desarrollo de soluciones innovadoras y adaptadas a las condiciones locales.

Esta alianza también favorece la formación de capital humano especializado y la transferencia tecnológica, necesarias para optimizar el uso del agua y fortalecer la sostenibilidad de la acuicultura.

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Foto: Norka Fuentes

Publicado por: Loreto Bustos Novoa