“La vida que no vemos”, fue el micro documental exhibido en el aula Magna Eugenio Matus Romo de la Universidad de Los Lagos, realizado por el estudiante de quinto año de la carrera de Pedagogía en Historia y Geografía de la casa de estudios, Alejandro Coronado, quien presentó el trabajo desarrollado en el proyecto “Monitoreo Ciudadano de la Biodiversidad en los Parques Urbanos de Osorno (2025)”.
En tal sentido, se debe destacar que la iniciativa, nace desde estudiantes voluntarios de la carrera junto a los profesores Gonzalo Mardones y Zamir Bugueño, logrando una vinculación con la comunidad desde la voluntad y el compromiso, ya que participaron establecimientos educacionales de Osorno, en un monitoreo de la biodiversidad en parques de la ciudad.
Jornada
El desarrollo de la jornada, orientada a compartir con la comunidad universitaria las experiencias del proyecto “Monitoreo Ciudadano de la Biodiversidad en los Parques Urbanos de Osorno (2025)”, además de la presentación del documental, tuvo la participación de los profesores Gonzalo Mardones y Zamir Bugueño, quienes se refirieron a la iniciativa destacando el liderazgo, gestión y compromiso de las y los estudiantes.
La futura profesora de Historia y Geografía de la Ulagos, Brihana Polett Pena Silva, relata que el proyecto nació como una forma de llevar el aprendizaje del aula al entorno, considerando los parques urbanos de Osorno como espacios educativos.
A través del monitoreo de la biodiversidad, se trabajó con estudiantes de la Escuela Deportiva, el Liceo Bicentenario de Excelencia Eleuterio Ramírez y el Liceo Bicentenario Carmela Carvajal, quienes participaron en actividades desarrolladas en los parques Alberto Hott (Ovejería), Cuarto Centenario y Chuyaca.
Estas instancias fueron guiadas por voluntarios y voluntarias de la carrera de Pedagogía en Educación Media en Historia y Geografía, junto a los profesores Gonzalo Mardones y Zamir Bugueño.
“La experiencia permitió que los y las estudiantes observan, registran y valoran las especies presentes en su propio entorno, utilizando herramientas como la aplicación iNaturalist”, precisó.
De esta manera, agregó Brihana Pena, “no solo se buscó enseñar ciencias de forma más significativa, sino también fomentar el cuidado de la naturaleza a partir de una experiencia directa en el territorio”, destacó.
El proyecto contó con financiamiento de los fondos concursables para estudiantes de la Universidad de Los Lagos y de la Sociedad Chilena de Educación Científica.
Director
Alejandro Coronado, cursa el último año de la carrera de Pedagogía en Historia y Geografía y fue invitado a participar del proyecto en el cual comienza a registrar la ejecución de las actividades en los colegios y que se trasformó en un producto audiovisual.
“Este trabajo impacta en mi formación académica que posibilita potenciar un talento que quizás no conocía y me permitió obtener este resultado”, afirmó.
El futuro pedagogo en historia, agregó que a través del micro documental, buscó a través de “La vida que no vemos”, dar cuenta del conflicto que existe en que las y los estudiantes, básica y media, inclusive los universitarios, “pasan de largo con aquello que se encuentra a su lado. Los árboles, plantas, especies que debiesen conocerse, estudiarse para, fundamentalmente, para ser protegidas y cuidadas. Sin este conocimiento de la biodiversidad, no se puede avanzar en acciones dedicadas a esa protección, lo que quise plasmar en el micro documental”, enfatizó.
Juan Pinela, estudiante de cuarto año de la carrera de Pedagogía en Historia y Geografía de la ULagos, es de Lago Ranco y en el micro documental cumplió el rol de monitor y mediador del conocimiento de las especies nativas, hacia estudiantes se su sección, que integraron estudiantes que eran de una brigada de la escuela Deportiva de Ovejería, que contaba con un bosque Miyawaki en el cual siembran sus propias especies, entonces ellos también tenían un aprendizaje previo bastante amplio, lo que facilitó la bajada del conocimiento.
En el establecimiento buscaron generar un espacio de convivencia con actividades que puedan realizar al aire libre y motivarlos al uso de la aplicación iNaturalist, para que puedan recolectar especies.
Proyección
Para los organizadores, se visualiza que el proyecto pueda seguir desarrollándose durante el año 2026, fortaleciendo el trabajo ya realizado y ampliando su alcance a más establecimientos educacionales o a la comunidad en general.
“Creemos que es una iniciativa con mucho potencial tanto en lo educativo como en la valoración del entorno, por lo que nos interesa darle continuidad y seguir consolidándose en el tiempo. Además, demostrar gratitud hacia los docentes que destinan de su tiempo libre para apoyar a los estudiantes”, finalizó Brihana Pena.
Publicado por: Marcelo Morales Mena

















