Académica expuso sobre cómo la pandemia ha afectado el trabajo de los/as investigadores/as doctorales
Sede Santiago
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  • La subdirectora del CEDER, Dra. Jael Goldsmith, se presentó en el ciclo virtual “Mujeres en la investigación social: Investigando en pandemia”, que organiza la U. Diego Portales.

 

En el marco del ciclo de charlas virtuales “Mujeres en la investigación social: Investigando en pandemia”, que organiza el ICSO-UDP, la subdirectora del CEDER e investigadora de la Red de Politólogas, Dra. Jael Goldsmith, expuso una serie de reflexiones en torno a cómo la pandemia ha afectado a la investigación académica, principalmente a mujeres tesistas doctorales.

En su ponencia “Intimidad y autocuidado en la investigación académica en tiempos de Covid-19 y resistencia feminista”, la académica comentó que las experiencias doctorales, en su momento de tránsito, siempre son muy difíciles, sobre todo para la salud mental: “Por un lado está la presión de ser brillante, de hacer un gran aporte a la disciplina, con un argumento original y por otro, el ambiente que es muy masculinizado”, señaló.

Asimismo, afirmó que en este contexto de pandemia las dificultades se han multiplicado para los/as investigadores/as doctorales. “Por ejemplo, en mi caso las entrevistas que he hecho han sido pocas, con personas que en este contexto he estado en contacto, además sin ninguna técnica de muestreo y con muchas inseguridades”, sostuvo.

Recalcó que también se está en un constante proceso “de ir ajustando las dinámicas sin dejar de investigar, como las metodologías”, pero a la vez, aseveró que estos ajustes “no siempre parecen ser suficientes”, incluso algunas estudiantes doctorales “que son madres, han tenido que suspender sus estudios por sobrecarga, por temas de salud mental y por no poder compatibilizar todas las exigencias”.

Resistencia feminista

Por otro lado, la investigadora aseguró que de alguna forma “la virtualidad ha eliminado las tensiones que surgen en una entrevista presencial”, provocadas por algunas actitudes que podrían ser consideradas acoso sexual.

“Hay una parte física que ya no está presente, entonces no te pueden tocar, por ejemplo, o no te pueden invitar a cenar, pero sí hay otro tipo de incomodidades como el cyberstalking. En ese sentido, para quienes están haciendo investigación, hay otras precauciones y preparaciones para la virtualidad”, indicó.

Precisó que, en esa línea, “algunas investigadoras ocupan como algo virtuoso el poder usar cierta sororidad que se ha creado dentro del contexto del movimiento feminista, para crear intimidad rápidamente”.

Por último, subrayó que “todos hemos tenido grandes procesos de concientización profunda en estos años y a reinterpretar y resignificar nuestras propias experiencias de una forma distinta (…) por tanto, ahora sí es posible hablar de estos temas, de acoso y de prácticas abusivas, pero no siempre sabemos cómo hacernos cargo de eso o si lo estamos haciendo de la mejor manera”.

Junto a la Dra. Goldsmith, expusieron la académica de la Escuela de Ciencias de la Familia, de la U. Finis Terrae, Dra. Rosario Undurraga y la académica de la Escuela de Sociología de la U. Diego Portales, Dra. Maria Angélica Pavez. Moderó la académica de la Escuela de Sociología de la U. Diego Portales, Dra. Florencia Herrera.

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Publicado por: Andrés Zanetti