El Rector Óscar Garrido Álvarez expuso ante estudiantes de las generaciones 2025 y 2026, entregando cifras críticas sobre el financiamiento público y el impacto territorial de la universidad estatal en Chile.
Las generaciones 2025 y 2026 del Magíster en Gobierno y Gestión de Políticas Públicas de la Universidad de Los Lagos participaron en la primera jornada presencial del semestre, realizada el sábado 10 de octubre en la Sede Santiago de la institución.
La actividad reunió a estudiantes, académicos, autoridades universitarias y representantes del programa en una instancia de encuentro, aprendizaje y diálogo en torno a los desafíos de la educación superior y la gestión de políticas públicas.
El jefe del programa, Ricardo Rivas Rivas, destacó el carácter estatal y regional de la Universidad de Los Lagos, junto con el propósito de extender a la Región Metropolitana la experiencia y misión formativa de la institución.
“Hemos querido traer a la Región Metropolitana la experiencia de la educación pública superior desde la Región de Los Lagos y extender nuestra misión de formar nuevos profesionales y apoyar a quienes aspiran a tener una formación continua”, señaló.
El académico agregó que quienes integran el programa deben analizar los desafíos y oportunidades que enfrenta actualmente la educación universitaria, especialmente aquella de carácter estatal. En ese contexto, valoró la participación del rector Óscar Garrido, destacando su trayectoria y su rol en el Consorcio de Universidades del Estado de Chile.
Por su parte, el director de la Sede Santiago, Dieter Koch Zúñiga, relevó la presencia territorial de la ULagos en Chiloé, Puerto Montt, Osorno y Santiago, subrayando que se trata de una sola universidad, con interacción permanente entre sus distintas sedes.
“Existe una apuesta institucional por Santiago para servir como un puente o antena que conecta la capital con el sur del país”, afirmó.
Koch también informó sobre la aprobación de cinco nuevos programas Advance de prosecución de estudios —Administración Pública, Ingeniería Comercial, Ingeniería Civil Industrial, Ingeniería Informática e Ingeniería en Administración Pública—, orientados principalmente a personas adultas que trabajan y buscan completar o continuar su formación profesional.
Rector Garrido abordó las tensiones y oportunidades del sistema universitario chileno
La actividad central de la jornada estuvo marcada por la charla “Sistema Universitario Chileno: contextualización, tensiones y oportunidades”, dictada por el Rector de la Universidad de Los Lagos, Óscar Garrido Álvarez.
En su exposición, el rector combinó antecedentes históricos, cifras actuales y una reflexión sobre el papel de las universidades públicas en el desarrollo del país y de los territorios. También compartió parte de su vínculo personal con la Sede Santiago, desde su participación, en 2001, en la evaluación del espacio donde actualmente funciona la institución, hasta su posterior labor como director de la Sede.
La máxima autoridad de la Universidad de Los Lagos recordó que fue elegido rector a los 40 años, convirtiéndose en el rector más joven elegido democráticamente en una universidad estatal chilena. Actualmente, suma casi 17 años en el cargo.
Su análisis se remontó al sistema universitario existente antes de 1970, cuando Chile contaba con ocho universidades y la Universidad de Chile junto con la Universidad Técnica del Estado concentraban cerca del 70% de la matrícula de educación superior. Según explicó, la reforma de 1981 fragmentó el sistema estatal y modificó profundamente el modelo de financiamiento, introduciendo los aranceles, eliminando la gratuidad y fortaleciendo la competencia por estudiantes.
En ese proceso, las sedes regionales de la Universidad de Chile y de la Universidad Técnica del Estado fueron separadas y transformadas en nuevas instituciones. En el caso de Osorno y Puerto Montt, ambas sedes dieron origen al Instituto Profesional de Osorno, antecedente de la actual Universidad de Los Lagos, que recuperó su carácter universitario en 1993.
El Rector sostuvo que esta transformación significó una pérdida de identidad y una precarización de la educación pública, especialmente en regiones, pese a que las universidades estatales continúan cumpliendo un papel fundamental como motores de desarrollo territorial.
Un sistema con predominio privado
Entre los datos expuestos, el Rector Garrido señaló que en 2025 el sistema nacional de educación superior alcanzó aproximadamente 1.327.000 estudiantes, distribuidos en 118 instituciones, entre ellas 54 universidades.
En este escenario, la matrícula de las universidades estatales representa solo el 16,2% del total de la educación superior, considerando universidades, institutos profesionales y centros de formación técnica. Si se observa exclusivamente el subsistema universitario, la participación pública llega aproximadamente al 27%.
El rector destacó que, pese a esta menor participación global, en seis de las 16 regiones del país la matrícula pública supera a la privada y en tres regiones las instituciones públicas representan más del 90% de la oferta territorial.
También relevó el aporte de las universidades tradicionales y estatales a la generación de conocimiento: el 94% de la producción científica nacional proviene de instituciones pertenecientes al Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas, mientras que las 18 universidades estatales aportan el 51% de la producción científica del país.
“Es un buen ejercicio para los estudiantes poder mirar y descifrar cuáles son las políticas públicas que hay detrás de este sistema de educación superior, el sistema más privatizado en el mundo”, expresó el Rector Garrido.
El financiamiento estatal y la situación presupuestaria de la ULagos
Uno de los ejes principales de la exposición fue el financiamiento de las universidades públicas. El Rector Garrido explicó que, antes de 1973, el aporte basal del Estado representaba aproximadamente el 55% del presupuesto de las universidades públicas. Actualmente, en cambio, las instituciones deben complementar sus ingresos mediante aranceles, matrícula, fondos concursables y otras fuentes de financiamiento.
En el caso de la Universidad de Los Lagos, el Rector Garrido detalló que el aporte fiscal directo que recibe la institución alcanza los $3.340 millones, dentro de un presupuesto institucional total cercano a los $84.000 millones. Esto significa que el financiamiento estatal directo representa aproximadamente el 3,5% del presupuesto de la universidad.
“El aporte fiscal directo basal a la Universidad de Los Lagos equivale aproximadamente a un 3,5% de su presupuesto total”, precisó el Rector.
La autoridad señaló que la ULagos se encuentra entre las instituciones públicas que reciben menores aportes basales, junto con las universidades de Atacama, Magallanes, Aysén, Arturo Prat y Playa Ancha.
En relación con la gratuidad, indicó que el 61,1% de los recursos destinados a este mecanismo se dirige a universidades privadas, mientras que las universidades públicas reciben el 38,9%. Asimismo, el sector privado concentra el 82,8% de los recursos estatales asignados mediante becas y créditos.
En la Universidad de Los Lagos, ocho de cada diez estudiantes de pregrado tradicional estudian con gratuidad. Sin embargo, el rector explicó que este beneficio no cubre completamente necesidades como transporte y alimentación. Por ello, la institución ha creado fondos propios para apoyar a cerca de 3.000 estudiantes, contribuyendo a mantener tasas de retención de entre 88% y 90%.
Crecimiento institucional e inversión regional
Pese a las restricciones del modelo de financiamiento, el Rector Garrido destacó el crecimiento experimentado por la Universidad de Los Lagos durante los últimos años. En un período de cinco años, el presupuesto institucional aumentó desde aproximadamente $43.000 millones a $84.000 millones.
En el mismo período se crearon 20 nuevos programas académicos, los que actualmente concentran cerca del 80% de la nueva matrícula de la institución. Además, la universidad proyecta una inversión de $35.000 millones en infraestructura para el desarrollo del Campus Puerto Montt, iniciativa que contempla nuevas ingenierías y programas vinculados, entre otras áreas, a la biología marina.
El Rector Garrido también destacó la implementación de los cinco nuevos programas Advance, con centro de operaciones en la Sede Santiago —que previamente había anunciado Dieter Koch—, asegurando que son parte de la estrategia institucional para ampliar las oportunidades de formación de personas trabajadoras y con estudios inconclusos.
En materia de aseguramiento de la calidad, recordó que las universidades estatales se encuentran acreditadas y que la Universidad de Los Lagos está acreditada en el tramo avanzado, por cinco años, incluyendo las áreas de investigación y posgrado.
Universidad pública, territorio y democracia
Al cierre de su intervención, el Rector Garrido identificó como principales tensiones del sistema la desigualdad territorial, el modelo de financiamiento basado en la oferta y la demanda, y las restricciones administrativas que afectan la autonomía de las universidades estatales.
Frente a este escenario, sostuvo que la universidad pública debe preservar tres principios fundamentales: el laicismo, como garantía de inclusión y pluralidad; el pluralismo, como respeto a la diversidad de pensamiento; y la democracia, mediante la participación efectiva de académicos, estudiantes y funcionarios en la gobernanza institucional.
“La universidad pública debe ser un espacio inclusivo y plural de encuentro, garantizar el respeto a la diversidad de pensamiento y mantener la participación efectiva de académicos, estudiantes y funcionarios en la gobernanza”, planteó.
La jornada permitió a las generaciones 2025 y 2026 del Magíster en Gobierno y Gestión de Políticas Públicas profundizar en la evolución, las tensiones y las oportunidades del sistema universitario chileno, fortaleciendo una formación orientada al análisis crítico y a la gestión de políticas públicas con pertinencia territorial.
Cifras:
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Aporte Basal ULagos: El aporte fiscal directo que recibe la institución asciende a $3.340 millones de pesos, cifra que representa solo un 3,5% de un presupuesto institucional total de $84.000 millones de pesos.
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Distribución de la Gratuidad: El rector destacó una distorsión en la asignación de recursos, señalando que el 61,1% de los fondos de gratuidad se destina a universidades privadas, mientras que las públicas reciben el 38,9%.
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Becas y Créditos: En este ítem, la brecha es aún mayor, concentrándose el 82,8% de los recursos estatales en el sector privado.





























