Casen 2024 y algunos desafíos para nuestra región
Compartir

Claudio Mancilla

Doctor en Economía Aplicada

Director Departamento de Economía y Negocios

none

 

La semana pasada se entregaron los resultados de la Encuesta CASEN 2024. En esta última publicación se incorporó, además, una nueva metodología para la medición de la pobreza multidimensional. De acuerdo con el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, entre 2022 y 2024 se observó una mejora en los indicadores de pobreza en la mayoría de las regiones del país; dicha mejora se registró de manera independiente de la metodología utilizada (pobreza por ingresos, pobreza multidimensional con metodología 2015 y metodología 2024). La CASEN es un instrumento que ha servido para el diseño de políticas públicas durante varias décadas en nuestro país y, por tanto, es —y debiera ser siempre— independiente de las autoridades de turno.

Una vez conocidos los resultados, surge la inquietud respecto de qué se hará con ellos y cuáles debieran ser los focos y desafíos de las actuales autoridades regionales y locales, así como de aquellas que asumirán cargos a partir del 11 de marzo.

Al igual que en la mayoría de las regiones, en Los Lagos disminuyó el porcentaje de pobreza multidimensional, tanto en términos de hogares como de personas en situación de pobreza (PSP). Este último indicador corresponde al total de personas en situación de pobreza dividido por el total de la población regional. En este caso, el porcentaje de personas en situación de pobreza alcanza el 16,3%. Junto con lo anterior, la región se sitúa por debajo del porcentaje de pobreza a nivel país.

Sin embargo, al analizar la variación porcentual del número de personas en situación de pobreza (PSP)—calculada como la diferencia entre el total de PSP en 2024 y en 2022, dividida por el total de PSP en 2022—se observa que en otras regiones del país se registraron descensos porcentuales mayores. En Los Lagos, la disminución fue de 6,2%, mientras que a nivel nacional alcanzó el 7,6%. Si bien la diferencia con el promedio país no es elevada, es relevante observar que en otras regiones del sur de Chile los descensos fueron mayores, como en el Maule (23%), La Araucanía (19,5%) y Los Ríos (11,8%).

Esto obliga a examinar en mayor detalle cuáles son los indicadores que presentan mayores dificultades en la región, y que, a su vez, se transforman en desafíos que debieran abordarse en el corto y mediano plazo.

A nivel regional, el 47,6% de la pobreza multidimensional está explicado por cinco de los veinte indicadores considerados en la medición. En primer lugar se encuentra la informalidad laboral, que contribuye con un 10,2%; en segundo lugar, la escolaridad, con una contribución de 9,9%. Ambos indicadores presentan una mayor incidencia que a nivel nacional. La informalidad laboral en la región se observa principalmente en personas que trabajan por cuenta propia y que, además, presentan baja escolaridad. Esto configura un círculo que resulta complejo de intervenir, lo que debiera llevar a mantener y profundizar políticas y acciones orientadas a la capacitación (que conduzcan tanto al mejoramiento de la empleabilidad, al aumento de los ingresos), así como cursos que conduzcan al desarrollo de habilidades técnicas y a la certificación de dichas competencias. A su vez, las empresas debieran reconocer y valorar adecuadamente estas competencias, para que también existan los incentivos en las personas para buscar mejorar sus habilidades. Esto debiera conducir a un círculo virtuoso en el mundo laboral y productivo de la región. Por otra parte, la baja escolaridad actualmente constituye un problema estructural en Los Lagos, que no solo se traduce en menores ingresos, sino que también afecta el desempeño económico de los sectores productivos y de las empresas regionales. Adicionalmente, el avance tecnológico está reemplazando rápidamente puestos de trabajo rutinarios que requieren baja o nula especialización y que va a representar un desafío real para las personas que no han tenido todavía la oportunidad de acceder a actividades formativas.

El tercer indicador en importancia, según su contribución a la pobreza regional, es la conectividad digital, con un 9,5%. Junto con la escolaridad, corresponde a uno de los indicadores que presenta las mayores brechas en comparación con otras regiones. La conectividad digital en los hogares no solo facilita la comunicación, sino que también permite el acceso a formación en línea, capacitación e información, y contribuye al desarrollo de las empresas y emprendimientos. Los Lagos es una región extensa, con 30 comunas y una alta presencia de sectores rurales e insulares, donde la conectividad digital es más limitada.

Los otros dos indicadores relevantes son el déficit cualitativo de la vivienda, con un 9,3%—donde también se observa una brecha respecto del promedio nacional—y el acceso a alimentos, con un 8,6%, en este caso similar al país. En relación con el déficit cualitativo de la vivienda, los desafíos se vinculan con la mejora de distintos indicadores, como la posibilidad de reducir el hacinamiento, la calidad-mantención de las viviendas y el acceso a servicios básicos.

A nivel de provincias, en la región se observan diferencias, aunque con cierta similitud en el porcentaje de personas en situación de pobreza: Llanquihue registra un 16,4%; Osorno, un 17,4%; y Chiloé, un 17,8%. ¿Qué ocurre con Palena? Tal como sucede en otras encuestas, no se dispone de datos para esta provincia. Con el Censo 2024 se cuenta con información para este territorio, y algunos indicadores pueden estimarse, pero no se dispone de información comparable con la CASEN ni de su posición relativa respecto del resto de la región. Si bien Palena es la provincia con menor población en la región (18.470 habitantes según el Censo 2024), a nivel nacional existen hogares encuestados en provincias con menos habitantes (Parinacota, Capitán Prat, General Carrera y Tierra del Fuego). Como región, debiera solicitarse que se destinen los recursos necesarios, tal como se realiza en otras regiones, para contar con datos que permitan una mejor comprensión y caracterización de la provincia de Palena.

Respecto a la nueva metodología 2024 para la medición de la pobreza multidimensional.

Respecto de la nueva metodología 2024 para la medición de la pobreza multidimensional, si bien las distintas metodologías presentan similitudes, estas no son comparables entre sí. Por ello, tal como se ha hecho en esta ocasión, lo adecuado es presentar series históricas utilizando una misma metodología, con el fin de lograr una mejor comprensión de los resultados. Existen similitudes y diferencias entre las metodologías 2015 y 2024, tanto en los cálculos como en los criterios e indicadores utilizados. En cuanto a las similitudes, se mantienen las cinco dimensiones: educación, salud, trabajo y seguridad social, vivienda y entorno, y redes y cohesión social; no obstante, su ponderación cambia, asignándose ahora a cada una un peso del 20%. Anteriormente, la dimensión de redes y cohesión social tenía una ponderación del 10%, mientras que las restantes alcanzaban un 22,5%.

Asimismo, se mantienen varios indicadores, como escolaridad, acceso a la salud, empleo y seguridad, entre otros. Mientras que anteriormente se utilizaban 15 indicadores para medir la pobreza multidimensional, en la metodología actual se consideran 20. Se incorpora un mayor detalle en la medición de la habitabilidad de la vivienda, diferenciando cantidad y calidad, y se añade la medición del aprendizaje escolar, entre otros cambios.

Publicado por: Loreto Bustos Novoa